Notas de viaje – Grecia – Atenas y los girasoles blancos.

En Andalucía hay muchos pueblecitos con todas sus casas pintadas de blanco. También en Atenas existe esta disciplina de colores claros, pero en este caso hablamos de una ciudad de cinco millones de habitantes. Del mismo modo que en Andalucía, la mayoría de los edificios de Atenas también son muy bajos, de pocos pisos de altura. Con ello se consigue que destaque la colina que hay en su centro, donde se encuentra el famoso Partenón. Este santuario era un templo de la diosa Atenea, quien, según la mitología griega, le dio su nombre a la ciudad. Sus cuarenta y seis columnas de piedra mantienen su influjo más de dos mil quinientos años después. Y tanto es así que, todas las blancas azoteas, por muy lejanas que se encuentren, tratan de no perderse la vista del monumento. Con un ojo puesto en él se almuerza en ellas, se festeja en ellas, se disfruta de la brisa del mar. Pero, hay un momento al atardecer, cuando el sol amenaza con ocultarse por detrás de las montañas, en el que su luz se centra en el santuario, y este la refleja hacia el infinito manto de casas blancas que lo rodean. Todas están orientadas hacia ese mágico lugar, como girasoles blancos.