Qué mar será este
donde no hay estrellas que guíen
ni faros que adviertan
del oscuro acantilado.
Qué mar será este
donde los sueños naufragan
y solitarios desaparecen
como barcos en la niebla.
Qué mar será este
donde el sol es un extraño
y la luna una canción triste
de la que no se puede escapar.
Qué mar será este
donde no se teme a la tormenta,
ni al rayo,
ni al bramido,
ni a la furia de los dioses,
sólo a un nuevo amanecer.
Mientras naufrago en este mar
me pregunto
qué mar será este.