Paisajes de África, donde dicen que comenzó todo. La sabana se muestra interminable tras el cristal del todo terreno, y con el balanceo del coche en la carretera, hasta la mente más ocupada puede perderse en el tiempo y volver atrás una cantidad impensable de años. Retroceder hasta cuando algo cambió la forma de vida de unos monos bastante locos.

              Dicen que hace varios millones de años, una modificación en el clima convirtió su acogedora selva en un terreno abierto, donde los árboles dejaron de estar pegados los unos a los otros, y se convirtieron en auténticas islas, entre las que había que navegar bajando al suelo. Esto empujó a estos monos a dejar de apoyarse en sus brazos, y a confiar cada vez más en sus piernas, a liberar sus manos, y luego vino todo lo demás.

               Contemplando estos valles, estas montañas, donde nacieron y murieron, da vértigo pensar que aquellos monos son nuestros parientes, nuestros antepasados, así como los de todos los seres humanos que pueblan y han poblado este mundo. Se me vienen a la cabeza Aristóteles, Newton, Cleopatra, Hitler, Cristóbal Colón, Einstein, Madame Curie, Leonardo Da Vinci, Napoleón, y tantos otros, cuyas vidas no habrían existido de no ser por ellos. Cuantas cosas no habrían pasado, y cuan diferente sería hoy nuestro planeta. ¿Quizás para mejor?… Bueno, la cuestión es que al menos estas líneas no se habrían escrito a no ser por aquellos monos locos.